domingo, 7 de agosto de 2011

Explorando mi flor secreta...

Cuando yo era niña mi flor era motivo de vergüenza. ¿Mi flor?  ¡Si!  Tiene pétalos, un color violaceo, como el  de las orquideas ...  Es hermosa.  Mi flor secreta...


Mi madre nunca me hablaba de lo que significaba ser mujer. Imagino que también le daba verguenza...   Todo lo que me hablaba tenia que ver con el honor, la virtud...  la importancia de ser virgen, buena, pura.


 Recuerdo que un día puso casualmente algunos folletos amarillentos sobre mi cama. Tenian unos cuantos años. Habían pertenecido a mis primas que eran estudiantes de la universidad en ese momento. Yo les heredé a los 10 años.  Los folletos eran patrocinados por una marca de toalla sanitaria popular.  Fue la única vez que ella hizo un intento de educarme en este tema.  Era lo más cercano a hablar de ser mujer...


Despues, en la escuela católica donde estudiaba, nos pusieron una película acerca de la menstruación. Y nos dieron más folletos. Fue todo muy científico. Yo tenía 11 años.
Más tarde, en la escuela secundaria, tomé una clase de salud. Recuerdo que la profesora nos exhortaba a  proteger nuestra virtud a toda costa. Eso fue todo. Nada más.  Cuando me quedé sola en mi habitación,  tomé un espejo y me puse mirar mi flor. ¿Por qué  era tan terrible  ser una chica?


Todo era un secreteo,  oia muchas cosas, pero eran tan vulgares.  No podia concebir que una hermosa flor fuera motivo de tanto escarnio:  palabras soezes, comentarios crudos, sorma, mofa...   En los pasillos de la escuela hablaban así de eso...


Un día, a los 14 años, recibí una tarjeta de San Valentín anónima donde me preguntaban si yo tenía "pelos allá abajo".  Mientras la leía, había un corillo de varones mirando mi reacción. Me quedé como si nada, la guardé en el sobre y la puse en mi bulto.  Despues en casa, la hice trizas y la boté.  ¡¡¡Qué tipos más estúpidos!!!


Más tarde, cuando fui a la universidad, empecé a soltar la trenza un poco. Pero las palabras de mi madre  (las niñas que pierden su virginidad antes del matrimonio son putas!) Las palabras de la monjas (el sexo es sólo para la procreación), las advertencias de mi  padre (si me entero de que no eres virgen yo te echeré de la casa... ) eran como un eco en mi cabeza.   La culpa era terrible.  Ahora pienso que que no fue  tan malo, ya que ese freno en parte me protegió de muchas cosas.  
 Tuve varios novios y experimenté un poco más. El toqueteo, las caricias, mojarme toda, sentir la dureza del pene del chico con quien estaba.   De ahí, mas nada...  No me atrevía, me daba pánico.
Perdí mi virginidad a los 26 años con el amigo de un amigo mío.  El estaba de lo más dispuesto a iniciarme.   Recuerdo que fue en su casa, de noche.  Sus padres dormían.  El era un año menor que yo, pero supuestamente era experimentado.   Y no fue en absoluto agradable. Más como ir al dentista. Yo estaba caliente, pero con miedo. Mala combinación.  Recuedo que me dolió, era un ardor dentro de mi flor.  Sangré un poco, y me preguntaba a mi misma:  ¿es esto el sexo?  Todo fue tan rápido...   


Luego, me casé a los 30.   Pero yo todavía estaba sin experiencia.  Fueron 18 años de mi vida al lado de este hombre.  Al principio fue bueno, tuvimos nuestro primer hijo. Había amor, o por lo menos algo parecido.  Yo tenía muchas ilusiones.  


Después, vino el divorcio...   Tenía dos hijos,  pero aun era virgen en muchos sentidos.  Cuando salí de la burbuja en que estaba viviendo, yo ya tenía 48 años.
Pensaba que era vieja, gorda y fea. Yo pesaba mas de 250 libras, 100 libras más que cuando me casé. Mi cabello estaba casi al rape. Me veia totalmente asexual.Empecé una búsqueda para cambiar para mejor. Fui al gimnasio, hice dieta, deje crecer que mi cabello.Pero todavía me sentía tan insatisfecha.  Mi flor clamaba por la pasión ...Y entonces mi verdadero viaje comenzó, por casualidad, por accidente.Comencé una amistad cercana con mi flor, y ha sido alucinante, embriagador.

Yo estaba en busca de un jardinero dispuesto a atenderlo de vez en cuando ...

¿Quién soy?

Me siento como una mariposa fuera de su crisálida...

Soy una mujer madura divorciada. .  Descubrí los blogs, o las bitácoras y deseo escribir aquí, usando el fluir de mi conciencia...
Espero escribir de mi sexualidad, de mis experiencias despues del divorcio, que han sido muchas...
Sin censura, libre, con la seguridad del anonimato que me protege de las críticas y los insultos.
Que no me digan eslot o puta...  ¡Porque no lo soy!
Solo soy una mujer madura, una señora, que ha tenido experiencias interesantes que deseo compartir...